Es posible que ya lo sepas, pero tengo la necesidad de dejártelo por escrito ;). Si eres o vas a ser madre, te interesa saber todo lo que te voy a contar en este post sobre la lactancia materna.

La lactancia materna ha sido, es, y siempre será, la mejor forma de alimentar a un recién nacido. La composición de la leche materna es exactamente la idónea para el desarrollo y crecimiento del niño, y la cantidad en que se produce está regulada exclusivamente por el bebé (que es el que mejor sabe cuánto tiene que comer).

 

Recomendaciones oficiales

Para asegurar el establecimiento y mantenimiento de la lactancia materna, todas las organizaciones oficiales desde las mundiales a las locales, incluyendo la OMS, recomiendan:

  • Que la lactancia se inicie en la primera hora de vida.
  • Que el lactante solo reciba leche materna, sin ningún otro alimento ni bebida, ni siquiera agua, hasta alrededor de los 6 meses de vida. (Salvo medicamentos o suplementos vitamínicos).
  • Que la lactancia se haga a demanda, es decir, con la frecuencia que quiera el niño, tanto de día como de noche.
  • Que se complemente la lactancia (como fuente de lácteos) con otros alimentos desde los 6 meses hasta los 2 años o más de edad del niño.

 

Cambios en la leche materna

Hasta los 6 meses, la leche materna aporta todo el agua, los nutrientes y energía que necesita el bebé. Y a continuación, cubre perfectamente más de la mitad de los requerimientos energéticos hasta el año y un tercio de ellos hasta los dos años. De hecho, se trata de un líquido que cambia en función del momento en que se encuentra el bebé, y según sus requerimientos nutricionales e inmunológicos. Esto son los cambios que va a sufrir durante su producción:

  • Leche pretérmino: si el parto se produce antes de tiempo, se produce una leche alta en proteína y baja en lactosa, más apropiada para un bebé prematuro. Además, también posee más cantidad de IgA y lactoferrina que la leche materna madura. En el caso de bebés de muy bajo peso (<1500 g) habrá que suplementarla ya que la leche pretérmino no conseguirá cubrir sus requerimientos de calcio, fósforo y ocasionalmente, los de proteínas.
  • Calostro: es el producto que se produce durante los primeros 3 o 4 días tras el parto. Es amarillento, traslúcido y muy denso, y se produce en poco volumen (2-20 ml por toma), aunque suficiente para el recién nacido, que aún tiene una muy baja capacidad en el estómago. Por ello, el bebé mamará con mucha frecuencia, a medida que su estómago se llena y se vacía. Además, el pequeño volumen le ayudará a aprender los movimientos de succión-deglución-respiración, todo ello sin sobrecargar sus riñones inmaduros. A medida que pasen los primeros días, se pasará de producir unos 100 ml en el primer día a alrededor de 500-750 ml el quinto día. El calostro es muy rico inmunoglobulinas IgA (1740 mg/100 ml) y en IgG (43 mg/100 ml). Te interesará saber, que aunque se solape la lactancia de un hijo previo con la de otro que acaba de nacer, el calostro se producirá después del parto.
  • Leche de transición: se produce entre el cuarto y 15º día postparto. Comienza con un aumento brusco de la producción de leche (subida de la leche) hasta que se alcanza la cantidad de 600-800 ml/día. Durante este tiempo, la composición y volumen son muy variables en el tiempo y entre mujeres, hasta que éstos se estabilizan en forma de leche madura.
  • Leche madura: es la que se produce durante la práctica totalidad de la duración de la lactancia. Tiene la cantidad más baja de proteínas (9 g/l) comparada con las leches anteriores, pero es la adecuada para el bebé. Además, presenta un alto contenido en lactosa (70 g/l), motivo por el cual es tan dulce. En cuanto a las grasas, su cantidad es muy variable, dependiendo de la frecuencia de las tomas y del momento dentro de cada toma. La grasa aumenta hasta 5 veces al final de la toma respecto al inicio. Este fenómeno se relaciona con los mecanismos de saciedad del niño. En cuanto a otros componentes, los puedes ver en la tabla de abajo.
  • Leche en el destete: en el momento del destete, la leche también va cambiando, y en cierto modo involuciona, pasando por una etapa semejante al calostro.

Como podéis ver en la siguiente tabla, la leche humana madura presenta una composición prácticamente invariable durante los 12 meses posteriores al nacimiento del bebé. Sus características son casi idénticas a lo largo de la producción por parte de la madre, a excepción tan sólo de algunos elementos como el calcio, el hierro y el zinc, que disminuyen de forma paulatina (independientemente de la dieta de la madre). No obstante, esto no supone ningún riesgo para el bebé, ya que a partir de los 6 meses, la alimentación complementaria adecuada aportará los nutrientes adicionales necesarios.

tabla composicion leche materna

Tabla tomada del documento “Nutrient adequacy of exclusive breastfeeding for the term infant during the first six months of life. WHO (OMS) 2002.”

 

Todo son ventajas

La alimentación del bebé mediante lactancia materna presenta todas las ventajas, puesto que es el método natural para este fin. Se podría decir de otra manera, incluso más adecuada: es la leche artificial la que presenta inconvenientes. Está muy bien tenerla para casos excepcionales, pero no para sustituir sin más a la leche materna.

A continuación os indico los beneficios más relevantes de la lactancia materna para el bebé y su mamá:

Entre los efectos sobre la salud del bebé hay que destacar los siguientes:

  • Nutrición óptima adecuada a los requerimientos de cada niño
  • Fácil digestibilidad (menor riesgo de enterocolitis necrotizante)
  • Menor riesgo de muerte súbita
  • Protección inmunológica (menos dermatitis, asma, infecciones respiratorias y digestivas, otitis…)
  • Mejor desarrollo psicomotor

Asimismo, posee ventajas a largo plazo,

  • Disminuye el riesgo de padecer sobrepeso y obesidad
  • Disminuye el riesgo de diabetes tipo 2
  • Disminuye la tensión arterial
  • Disminuye los niveles de colesterol en suero
  • Aumenta el rendimiento escolar y la inteligencia

En cuanto a los beneficios sobre la salud de la madre, son realmente importantes y a tener en cuenta, a pesar de que no se suelen destacar cuando se habla de los beneficios de la leche materna.

  • Mejora el equilibrio emocional
  • Minimiza las hemorragias postparto mediante la correcta involución del útero
  • Retrasa la aparición de la menstruación tras el parto
  • Previene el riesgo de anemia
  • Facilita la pérdida de peso tras el embarazo reduciendo el riesgo de obesidad
  • Minimiza el riesgo de padecer diabetes en el futuro, y mejora los niveles de azúcar de mujeres que han padecido diabetes gestacional
  • Reduce el riesgo de sufrir fracturas por osteoporosis
  • Reduce el riesgo de sufrir cáncer de ovario, útero y mama

En este enlace podéis encontrar más información y citas bibliográficas sobre las ventajas de la lactancia para la salud de madres lactantes.

Y por último, me gustaría destacar que se trata de un alimento microbiológicamente seguro, además de realmente barato y cómodo de dar a nuestro bebé casi en cualquier momento y lugar. Así como un recurso natural, renovable y ecológico (no requiere envases ni transportes).

 

Apoyo a madres lactantes

A pesar de todas estas ventajas, la elección de dar el pecho depende de la información y apoyo que reciben las madres. Las recomendaciones por si solas no suponen un apoyo completo a la madre que se enfrenta a la lactancia tanto si es por primera vez como si no.

El acto de dar de mamar es un comportamiento natural pero a la vez aprendido en familia entre generaciones, que tristemente se ha ido perdiendo desde la aparición de la leche artificial. Esto ha facilitado la expansión del uso del biberón, hasta provocar que mucha gente crea que la leche artificial alimenta más que la teta (seguro que lo habéis oído, y si no, por desgracia, lo vais a oír). De hecho, la prevalencia de lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses en nuestro país es de alrededor del 20%.

Pero aún queda esperanza, y aunque queda mucho camino por recorrer, cada vez existe mayor conocimiento entre los profesionales sanitarios gracias a iniciativas de formación en el ámbito de la lactancia materna. Además, han surgido multitud de grupos de lactancia (puedes encontrarlos aquí) en los que las madres nos podemos reunir para compartir experiencias y ayudarnos para solucionar problemas. Aunque aún existen obstáculos cuya solución no está enteramente en nuestras manos, como la conciliación laboral, estoy convencida de que poco a poco se recuperará la lactancia como forma principal de alimentación para nuestros hijos.

 

Bibliografía:

Horta y cols. Evidence of the long-term effects of breastfeeding. WHO 2007.

Morán Rodríguez y cols. Prevalencia y duración de la lactancia materna. Influencia sobre el peso y la morbilidad. Nutrición Hospitalaria 2009.

Oribe y cols. Prevalencia y factores asociados con la duración de la lactancia materna exclusiva durante los 6 primeros meses en la cohorte INMA de Guipúzcoa. Gac Sanit 2015.

La leche humana, composición, beneficios y comparación con la leche de vaca. Comisión de Lactancia, MINSAL, UNICEF.

Butte y cols. Nutrient adequacy of exclusive breastfeeding for the term infant during the first six months of life. WHO (OMS) 2002.

 

 

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