La entrada de hoy es distinta a las demás. Se trata de la opinión en primera persona de una directora de guardería sobre la práctica de BLW en centros de educación infantil. Creo que este tipo de información es muy útil a los padres que están pensando hacer BLW y tienen dudas de lo que pasará cuando sus bebés vayan a la guardería, por lo que le estoy muy agradecida por participar en este post.

Violeta, educadora infantil con más de 7 años de experiencia, “interesada en aplicar las últimas tendencias en educación infantil integral”, nos habla de su opinión personal sobre el BLW en el ámbito de las guarderías.

 

Cómo empezó a aplicar el BLW en el centro

Esta directora de guardería, dueña de un centro en el barrio de Valdespartera de Zaragoza, conocía el método por artículos que había leído durante el embarazo, pero fue a partir de la asistencia de un niño a su centro cuando realmente se familiarizó con el BLW “de forma práctica y directa”.

“Hace unos 6 meses que aplicamos el BLW en el centro con un niño interesado en continuar con el método que ya había iniciado en casa, a la vez que hacemos la alimentación con purés del resto de los niños”.

 

Qué necesitan para aplicar el BLW: objetos, tiempo, personal…

En cuanto a los requerimientos para la práctica del BLW, nos aclara que solo necesitan “una trona o bumbo, un plato con adhesivo inferior para fijarlo a la trona y un trapo en el suelo para manchar menos”. “Una vez que el niño ha terminado de comer, otra persona barre y friega la zona rápidamente para que los otros niños no extiendan la suciedad”.

Eso sí, teniendo en cuenta la organización actual de la guardería en cuanto a tiempo de las rutinas, así como la limpieza que requiere el método BLW, Violeta opina que podrían llevar a la vez a un máximo de 3 bebés con este sistema de alimentación. Aún así, indica que, hasta ahora, la realización de BLW “no interfiere en el transcurso normal de las comidas”, porque combinan “los purés de los otros niños con el BLW, y aunque éste requiere más tiempo por parte del niño”, lo pueden realizar “de forma cómoda y organizada aunque requiera de una limpieza posterior”.

 

¿Pueden aprender BLW en la guardería o deberían tener ya unas destrezas mínimas?

Violeta lo tiene claro, los bebés deberían empezar “en casa con el BLW mínimo 1-2 meses antes de empezar la guardería”. Esto se debe a que “la atención en guarderías para el inicio del BLW requeriría personal extra que supondría la elevación de costes”.

Desde su experiencia, “las habilidades mínimas que debería tener el bebé serían la realización de la pinza y la voluntad de coger alimentos por sí mismo, para que el tiempo necesario de la alimentación por BLW no interfiera con el resto de rutinas”. Esto quiere decir que si el bebé no come demasiado mediante BLW, es mejor dejarlo para casa y darle purés en la guardería, ya que solo contribuiríamos a disgustarlo en las comidas. Además, hay que tener en cuenta que debería ofrecerse un biberón de leche materna o artificial antes de las comidas para evitar una ansiedad excesiva provocada por el hambre.

 

Compatibilizar purés en la guardería con BLW en casa

Desde su opinión como experta en el ámbito de la educación infantil, Violeta cree que la alimentación mixta (purés y BLW) es completamente factible “por la gran capacidad de los niños de adaptarse al entorno”. De hecho, ella considera que esta sería la forma ideal y recomendable, en su opinión, porque así los niños comerían más y luego en casa podrían compartir las comidas en familia con el BLW.

En el caso de que estés interesada en llevar a tu hijo a una guardería que no conoce el método BLW, Violeta te propone que expliques y des a conocer “la forma de hacer el BLW así como el modo de servir los alimentos al personal responsable de gestionarlo, incluso aportar vídeos del niño haciendo BLW en casa para tener referencias visuales”. Evidentemente, la atención sobre el bebé no va a ser la misma que en casa, por lo que es fundamental insistir en el tamaño y consistencia adecuada de las comidas.

 

¿Hay necesidad de platos especiales en el menú para los niños que hacen BLW?

Violeta nos aclara que no requieren platos distintos para los niños que hacen BLW debido al sistema de comidas que utilizan en su guardería:

  • De 6 a 12 meses, los bebés comen puré de verduras, y se les introduce progresivamente la carne, el pescado y el huevo.
  • De 12 a 15 meses les dan el primero poco triturado (más grueso) y el segundo en trocitos.
  • De 15 a 18 meses mezclan triturado y entero en el primero, y siguen con el segundo en forma de trocitos.
  • A partir de los 18 meses, generalmente, les dan todo entero y la mayoría de niños presentan autonomía para comer solos con cuchara y tenedor. Sólo les ayudan de forma individual obedeciendo a su apetito.

Por tanto, a los niños de BLW sencillamente se les da la comida como a los de 18 meses. ¿Y en el caso de comidas de cuchara?, en esos casos sirven “la comida sin caldo (fideos, lentejas…), y los niños comen igual de bien sobre todo hasta los 12 meses, momento hasta el cual por lo general rechazan los alimentos con cuchara”. La directora del centro considera que a partir del año “se debe introducir a los niños en el uso de la cuchara y el tenedor”.

 

¿Afecta el BLW a otros aspectos del desarrollo del niño?

La relación entre la práctica del BLW y las teorías de educación Montessori nos hace preguntarnos si este modo de alimentación puede ser positivo sobre el desarrollo y aprendizaje del bebé. A los ojos de una educadora infantil como Violeta, el método BLW “es positivo en cuanto a la iniciativa que se le deja mostrar al niño para descubrir por sí mismo texturas, sabores y colores, que con los purés no es posible”. No obstante, añade que “la cantidad que comen es menor porque parecen cansarse antes y por la comida que tiran, aunque es cierto que cada vez comen mejor y más”. “Además también es positivo como aprendizaje y desarrollo posterior, ya que la alimentación es un pilar fundamental en el desarrollo de las personas y nos acompaña toda la vida”.

Como opinión personal, Violeta es partidaria de “combinar ambos métodos (BLW y purés) para asegurar la cantidad y variedad de alimentos necesarios en el desarrollo infantil, por ejemplo haciendo BLW en casa por la noche, y mediante purés en la guardería”. “O bien purés y BLW simultáneamente desde los 12 meses”, tal y como lo ha practicado ella con su hijo “por querer priorizar la cantidad que come frente a la libertad de experimentar”. Igual que ha hecho ella, la última decisión es siempre tuya, lo más importante es que te sientas segura con la alimentación de tu bebé. Tan sólo te recomiendo informarte a fondo y decidir en función de lo que sepas y lo que sientas más correcto. En mi caso no me ha preocupado la cantidad y variedad porque Álvaro ha comido siempre muy bien y le ha gustado todo. Pero no debemos olvidar que cada niño es distinto y tienes que estar a gusto con el método de alimentación que sigáis.

 

¿Hay futuro en el BLW dentro de las guarderías?

Dada la popularidad del método, Violeta supone “que se irá incrementando la demanda de madres que deseen que sus hijos practiquen el BLW también en la guardería”. Pero advierte que esto debe ocurrir “siempre con el respeto de poder trabajar de forma organizada en las comidas con el resto de niños”.

De hecho, la educadora nos explica que en el centro que dirige aplican “las inteligencias múltiples al desarrollo integral de los niños, por lo que el BLW es una forma más de jugar, explorar y descubrir por ellos mismos”, que está en consonancia con su “filosofía de empresa”. No obstante, considera que es “más adecuado tratarlo de forma individual con cada padre interesado en el BLW”, en lugar de publicitar la guardería con este recurso.

 


 

 

Espero haber cubierto los principales aspectos que te pudieran interesar acerca de la práctica de BLW en guarderías con este post/entrevista.

Quiero dar las gracias a Violeta por la enorme disposición que ha mostrado tanto en esta colaboración, como en la aplicación de BLW en su guardería con nuestro hijo Álvaro, en este caso el mérito se reparte junto con el resto del personal (gracias a todas!!!). Voluntad y un gran equipo es lo único que ha hecho falta para conseguir esta meta. Con 13 meses, Álvaro ha avanzado mucho desde que empezó, y tanto a Violeta como a sus padres nos interesa mucho ver cómo sigue evolucionando. Por eso, si puede ser, informaremos de la situación dentro de otro añito, en plena época de neofobias y rechazos de alimentos… jejeje!

¿Tienes más dudas? ¿Tu bebé hace BLW en su guardería y tienes algo que añadir? Por favor, comparte tu experiencia con las demás, cuanta más información tengamos, mejor que mejor!

Y no dudes en compartir si te apetece 😉 muchas gracias!!!

 

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